• Romper dos huevos en un plato hondo
  • Agregar seis cucharadas soperas de leche fría y dos cucharadas soperas de azúcar en polvo.
  • Batir enérgicamente con el tenedor
  • Derretir 20 gr. de mantequilla en la sartén
  • Mojar una rebanada de pan seco en el plato para embeberla con la mezcla, escurrir y dorar bien las dos caras.
  • Se puede espolvorear con azúcar en polvo para decorar.
  • Se puede servir con confitura o compota.